
Fitxa de la publicació
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| Enllaç al vídeo | https://youtu.be/S0LiqC6J5-8 |
| Durada | 70 minuts |
| Temàtiques | activitats culturals |
| Publicació en Natzaretpèdia | Dijous 30 juliol de 2026 |
L’exposició del 50 aniversari de l’associació ha tingut moltíssimes visites al llarg del mes de juliol. La nostra companya Maite Biosca s’ha encarregat de fer-ne unes quantes de guiades, sempre adaptant-les al públic que tenia davant. Una d’eixes visites ha sigut gravada per Rubén, que ha fet un gran treball d’edició i ha preparat este vídeo complet. El que conta Maite és molt interessant perquè explica l’evolució del barri i de les seues lluites des del principi, contant coses que sovint donem per suposades quan fa temps que estem al barri, però que poden ser claus per a comprendre la nostra història recent. Una classe magistral de lluita al barri explicada de manera propera i utilitzant l’exposició com el que és: un arxiu viu del passat i el futur del barri.
Transcripció completa de la visita guiada
Detrás de cada calle, de cada parque y de cada logro en nuestro barrio hay historias de lucha, unión y una fuerte comunidad. La Asociación Vecinal de Nazaret cumple 50 años, medio siglo de vida, trabajando codo con codo por y para los vecinos.
Para entender los orígenes de la Asociación Vecinal de Nazaret y el futuro del mismo barrio, Maite nos hace un recorrido por la exposición conmemorativa del 50 aniversario.
Maite Biosca.- Pues mirad, si os parece, vamos a empezar por aquí entrando por esta biblioteca, que nos da la bienvenida estos cuadros que pintó Vicente Martí. Vicente Martí es un vecino, era, [que vivía] en vuestra calle, Francisco Falcons, y pintaba abanicos. Mira, iba a traer un abanico que tenía en casa y luego me lo he dejado, he cogido, digo “mira, éste es el abanico que…”. Entonces, él además pintaba, o sea, daba clases de dibujo. Fue uno de los primeros monitores que colaboró dando clases de dibujo en la asociación.
Y esta de aquí es la Estacioneta, que conseguimos que se declarara Bien de Relevancia Local (BRL) y está dejándose caer. Y ahora hace cosa de unos meses, con motivo de lo del PAI, ha aparecido un dueño. Misterio. ¿Vale?, entonces estamos ahí. Aparentemente la última entrevista que tuvimos con él, él estaba como dispuesto a que eso fuera un centro cultural, que es lo que queremos. Porque decíamos: esto podría ser perfectamente el Centro de Música y Danza del barrio, es decir, una entidad. En eso estamos. Y esto que veis aquí, pues es nuestro…
Xica del públic.- El PAI de les Moreres?
Maite.- No, el PAI del Grao, el PAI de les Moreres ahora os explicaré: no hay ningún problema. De hecho, el PAI de les Moreres nació… o sea, Natzaret, además de perder la huerta, de perder la playa y la parte de la huerta, es decir, nos trasladaban a donde ahora está Moreras. Eso fue una pelea y dijimos “nada, queremos esto y Moreras edificáis las fincas, pero que no es…”. Y entonces en ese sentido ahí no ha habido… ese conflicto como pueden haber en otros PAI o como ahora estamos con el PAI del Grao, que estamos haciendo alegaciones, porque no habiendo vivienda pública… Es decir, que se hagan torres de lujo, pues es como un poco sin sentido, ¿no?
Xic del públic.- Como en el Mestalla que van a hacer… en todas partes.
Maite.- Exacto. Y aquí tenemos estas pinturas también que son de barracas de l’horta y un caserío también, ¿no? Porque Natzaret y la Punta pues somos… o sea, la Punta es una pedanía, Natzaret también fue pedanía en su tiempo, pero vimos que era mucho más oportuno pasar directamente a ser un barrio de la ciudad de Valencia porque las pedanías luego no tienen capacidad de… ¿vale?, y bueno, siempre hemos sido primos hermanos y realmente los servicios, tanto de centro de salud, de colegios y tal… están en el territorio.
Aquí hemos puesto un poco como… esto es un juego que se dice de “parotet a parotet i me’n vaig a Natzaret”. Éste lo hicieron los alumnos del colegio antes “Vicente Hervás” [hui CEIP Juan Manuel Montoya]. Y bueno, hay unas bases y entonces el parotet es… ahora empiezan a ver otra vez, pero era… es una libélula, la conocéis, ¿no? Una libélula, que aquí habían muchísimas, ¿no?, entonces era como característico. Entonces, pues bueno, también nos ha gustado poner ahí la referencia de esos chavales que en su día hicieron esto. Y ahora estamos viendo que algunos alumnos de alguna de las escuelas actualizaron las casillas. Claro, porque aquí estaban los contenedores, el lazareto y ahora eso no está. ¿Vale?
Y si nos ponemos aquí podéis ver esta fotaza que es de la riada del 57, que es una… fuah. Y los que vivís en Natzaret, ¿podéis localizar esta foto? ¿Dónde está?
Públic.- No.
Maite.- Pues por la calle mayor, cuando entras a Natzaret, a mano izquierda hay unos bloques, ¿vale? Los bloques de Katanga, de Stella Maris, ocuparían este espacio que hay aquí ahora. ¿Vale? Esto es Vilanova i Piera, esta es la calle Alta y aquí estaría la calle Mayor. Que aquí también hay una frutería, por eso te decía. Mirar, mirar, esto es una fotaca, ¿eh? Entonces, como veis, hemos querido colocar esto antes de empezar en lo que sería el archivo propio de la asociación, porque la relación de Natzaret está unida con la huerta, la playa y con el puerto, para bien y para mal. Y normalmente, según la historia, pues más bien para mal que para bien por el mal llamado “progreso”, ¿vale? De hecho, este escudo que veis aquí, esto lo diseñaron, fue una iniciativa del club de jubiladas y jubilados de Natzaret, que es el monolito que está en la Plaza Aras de Alpuente, que simboliza como los tres tipos de profesiones de población que había en el barrio: la portuaria, los pescadores y los agricultores. Es así un poco como la esencia de los primeros pobladores, ¿no? Todas y todos, en su gran mayoría inmigrantes: de Andalucía, de Palma de Mallorca, de Extremadura, del Norte, bueno, y autóctonos, ¿no? Bueno, aquí para conocer la historia podéis hacer uso del libro que escribió Ramon Arqués y Toni Sanchis de la historia de Nazaret hasta el año 36 [«Natzaret entre la mar i l’horta (dels orígens fins 1936)», Ramon Arqués i Antonio Sanchis] y si sale todo bien, ahora saldrá en octubre la segunda parte, ¿vale?
Y venimos aquí y empezamos propiamente lo que sería la exposición. Que hemos querido… aquí veis un manojo de lanas con el símbolo feminista y es que quiere simbolizar… hicimos hace unos años para conmemorar el 50 aniversario del voto femenino, un 8 de marzo, hicimos dos bufandas de 50 metros cada una. Y la fuimos cosiendo porque la gente la fue aportando.
Entonces, hemos querido salir desde ahí como marcando un hilo en el tiempo, desde el año que nacimos, que fue en 1976, hasta 2026, que hay otra madeja de lana, que queremos simbolizar la vida que tiene que seguir viniendo. Entonces, antes incluso de cuando nació la asociación ya nos estuvimos viendo porque nosotros lo que pretendíamos es intentar no crear una asociación y ya está. Entre otras cuestiones todavía estaba el Franquismo, no teníamos aún democracia. Y entonces al amparo del Instituto Social Obrero, que era una figura un poco así que pertenecía al Arzobispado, abrimos un local y desde ahí íbamos haciendo un sondeo por las calles para ver qué necesidades veíamos todas que sería importante… que necesitábamos.
Claro, las cosas eran tan enormes porque aquí no había nada de nada, nada de nada. Y entonces, pues bueno, esto fueron como dos años que estuvimos ahí trabajando. En ese tiempo también en Valencia se estaba constituyendo lo que hoy son las federaciones, que antes eran… ni siquiera eran federaciones, eran comités… Que nos reuníamos en… me acuerdo en Marino Albesa, una calle de la Avenida del Puerto, y entonces se estaba peleando por “el Saler per al Poble” y “el llit del Túria és nostre i el volem verd i obert a la mar”. El río, que es lo que es el jardín del Turia, ahí plantamos… ahí querían hacer una autopista de cinco o seis carriles, y ahí plantamos árboles, que son los que están a la altura de los Viveros, y fue toda una movida bastante popular y a partir de ahí se fue construyendo que eso fuera un pulmón, ¿vale?
Nuestro planteamiento ya entonces era eso: “el río lo queremos verde, limpio y que llegue también hasta Natzaret”. Y que de alguna manera Natzaret era la solución a una Valencia sostenible. No decíamos esa palabra, pero era… es decir que podíamos juntar, a través del río, Natzaret, llegar al Saler con un cinturón verde. Esa pelea todavía la tenemos, ¿vale?
Como podéis ver… veréis a lo largo del recorrido de historia o vida, la mayoría de las dificultades que teníamos en el 76 continúan en 2026. ¿Porque no se han hecho? No. Algunas sí que se han llegado a solucionar y ahora veremos, pero otras la sociedad evoluciona, las conquistas de los derechos en los territorios suelen ser lentas, pero además un poco… como “te doy algo, pero para que te calles”, con lo cual no hay una solución de fondo y a los años vuelve a surgir.
¿Cómo vuelve a surgir? Pues como es el tema de la legalización de terrenos, Natzaret se construyó… ¿Habéis visto la película 47? Vale, pues la película 47 podía haber sido en el barrio de Natzaret. Porque había una ley, es decir, había una cosa, es decir aquí la gente venía y si cuando amanecía tú tenías tres paredes, aunque no tuvieras puerta, pero tenías techo, la Guardia Civil no te tiraba. Claro, esto era que se habían ido ocupando terrenos que antes eran al mar. Se llama terrenos… porque Natzaret era una zona marítimo-terrestre, ¿vale? Es decir, todo esto que tenemos aquí antes era, antigua, muy antigua, antiguamente era playa. De hecho, tú haces agujero para poner la cimentación, te sale agua enseguida y te sale la arena. Incluso en Moreras, en las fincas que están ahora haciendo, se ve todo el montón de arena de playa todavía por allí, ¿no?
Bien. Entonces, eso fue como se fue construyendo. Había también muchos chalés aquí. Aquí en Natzaret, en la calle Francisco Falcons está… lo que está la escoleta de centro de día de menores, ahí fue el primer alcalde republicano [Alfaro] que tenía aquí su chalet, su casa, ¿vale? Es decir, Natzaret era la playa de la zona de Ruzafa, y Ruzafa era una zona de gente más o menos bien. Donde aquí hemos dicho que está la finca de la calle Mayor habían tres chales, donde está la finca.
Bueno, pues este problema fue uno de los primeros que empezamos a trabajar, el tema de la vivienda. Aunque empezamos la asociación en febrero del 76 reivindicando como primera cosa, porque había tal cantidad de temas que teníamos que trabajar… que entonces hicimos como un listado y convocamos una asamblea, que viniera el alcalde. Todavía estamos hablando que todavía era un alcalde franquista. Entonces convocamos una asamblea en lo que antes estaba el cine, que en la calle Bernabé García, ahora hay una finca, ahí estaba el cine de Natzaret. Aquí había dos cines: uno de verano que estaba el chalé de la Millonaria, que es lo que hoy es un descampado, que van viviendas, y el cine de los Ángeles que se llamaba. Pues ahí teníamos convocada la asamblea para que se pusiera un semáforo y para que eliminaran los troncos que pasaban por todo el barrio, que venían desde el puerto a los almacenes de troncos que tenían donde era la huerta, que ya empezaban a arañarla, y como nunca ha estado protegida… pues claro, al huertano le salía más rentable alquilarlo para los troncos que estar haciendo lechugas y no poderlas vender. Era una contradicción, pero que ésa era una realidad con la que nos encontramos. Con tan mala suerte que el día que teníamos la asamblea, un tronco mata a una vecina en la misma puerta del cine, que podéis ver aquí la foto. Os voy a hacer andar porque veáis que la vida va para adelante y para atrás. Es que tú mira qué, iba con un tráiler de nada. El tronco. La vecina se llamaba Isabel Nebrada, nuestra asociación, entonces obligaban a poner patronímicos y le pusimos el nombre de Isabel Nebrada en memoria a ella. Luego lo quitamos porque tener… pues para la familia tener ese recordatorio ahí pues la verdad que no era de muy buen gusto. Ella… se quitó el tronco, lo dejamos hasta que vino el alcalde y pasó por encima. Y así fue como se constituyó nuestra asociación.
Esta es una de las primeras asambleas con el alcalde, Castellano, que ése ya fue con la democracia, que no sé si duró un mes o tres semanas, o sea, que… nosotros le llamamos el Breve [risas]. Y bueno, a partir de aquí, ¿veis?, para nosotros el tema asambleario siempre ha sido fundamental. De hecho en la asociación teníamos delegados de calle. En cada calle habían dos personas que formaban la junta directiva, estaba el presidente, secretaria, los vocales y dos de cada calle eran los vocales. De alguna manera era intentar que las realidades por las diferentes calles que no tenían nada que ver una a otra, o sea, en el mismo territorio, pues pudiéramos trabajar conjuntamente, porque como os he dicho, hacía falta de todo.
Aquí… Esta es una asamblea en la que en los mismos bloques de la calle mayor, como veis, los bloques tienen mucha simbología, ¿eh? Estaba el ambulatorio, un ambulatorio que era una casita, que está la primera que entras a mano izquierda, una casita con un cuarto de baño y una… y otra salita. Ahí estaba el médico, y yo recuerdo perfectamente que estaba atendiendo a alguien, la enfermera al lado haciendo receta, dice: “pase… –No, cuando salga la que está dentro… –¡Pase le he dicho! –Que no, cuando salga la que hay dentro pasaremos nosotros, yo a mi vecina no tengo por qué contarle lo que me pasa. Si quiero se lo cuento, pero si no no”. Bien. Bueno, pues eso fue una cosa constante, constante. De ahí se consiguió que se hiciera un centro de salud en la calle del Parque y juntos, la asociación, la otra asociación vecinal, las entidades del barrio que teníamos una coordinadora, conseguimos ese centro de salud.
Una cosa muy importante y muy clara que teníamos desde que montamos la asociación era que este territorio estaba amenazado por el puerto, o sea, el puerto lo quería. Y entonces teníamos que intentar conseguir el máximo de recursos públicos para… como sirviera de garantía; hombre, si lo quieren tirar todo lo tiran, pero ya se lo piensan un poco más, ¿no? Entonces, de hecho todos los servicios públicos que existen en el barrio han sido conquistados, porque no estaban: el centro de salud, el centro social, el CEAM, los colegios públicos, el polideportivo, esta biblioteca… que ya os iré contando… la escuela infantil. Se creó, se consiguió una escuela infantil, se montó una cooperativa, estaba en la calle Manuel Andrés, montamos un patronato en Valencia. Habíamos… 42, si no recuerdo mal, pero bueno, entre 30 y 42 escuelas infantiles en toda Valencia. Y bueno, se las cargaron. No se lo cargó la derecha, ¿eh?, se lo cargó la derecha y la supuesta izquierda. Es así, porque ya se empezaba como un poco a privatizar la cosa.
De todas maneras, hay que decir que, bueno, fue una época muy bonita porque además también era muy participativa, íbamos a formarnos a Catalunya, a distintos sitios en verano, y la escoleta, que se privatizó, hoy vuelve a ser una escoleta infantil pública, con lo cual, pues bien, la batalla está ganada. Esto era… aunque hay cosas, la historia, y sobre todo en un territorio, tanto urbanística como social cuesta mucho, es de largo recorrido, no es una cosa… A veces la gente dice: “mira, ya tenemos el parque de desembocadura. Qué bien, oye, qué bien lo han hecho estos”. Perdona, no se trata de éstos ni de aquéllos ni de los otros. Se trata que… por ejemplo, la fábrica que teníamos de Moyresa, que era uno de los primeros problemas que también teníamos: era Moyresa, Arlesa, Aceprosa… iba cambiando de nombre conforme poníamos denuncias, ¿vale? Pues todos nos decían: “No lo vais a conseguir, eso es una utopía, cómo que tal…”. Bueno, pues hoy gracias a que se consiguió, 40 y pico años después de estar ahí insistiendo e insistiendo, porque era una empresa molesta, nociva, insalubre e “ilegal”, ahí le ponemos entre comillas porque no estaba como muy claro esa propiedad… Pues vamos, llegó hasta una vez que salió aceite por los grifos de agua potable, para que veáis. Que no era aceite-aceite, era… bueno, hay muchas anécdotas.
Colocar tanta casuística en una exposición es muy difícil, pero bueno, también os digo que… os invito a que podéis entrar en el Natzaretpèdia, que todo lo que está aquí, incluso más detallado de cosas, podéis investigarlo.
Bueno, la escoleta la conseguimos. Esta es la escuela infantil, ahora que ya es pública. En Natzaret siempre hemos sido… hemos intentado, la asociación, ir como con dos pies: de protesta y de propuesta. Y en esta propuesta introducir siempre la cuestión educativa y cultural, porque es fundamental. E intentar hacer los avances desde una proposición positiva. Porque si no al final entre que todo lo tenemos que conseguir… como sea de excesivamente duro dice: “oye, vas a pelear tú, que yo ya con más problemas no cargo”. Pero bueno, se trata de ver un poco cómo… lo que hoy llamáis los jóvenes: cómo saber comunicar [risas] y tal. Y ver que el ser humano estamos llamados a desarrollarnos de forma integral y además a colaborar, porque solos no somos nada. Sin embargo, con la otra, con el otro y con la diversidad es cuando podemos crecer y es cuando podemos realmente construir un territorio que valga la pena, ¿no?
Porque… yo siempre suelo decir que el territorio es como… el barrio es la prolongación de tu casa. Si tú tu casa la cuidas, la quieres y tal, ¿cómo no vas a cuidar el entorno y cómo no vas a relacionarte con los vecinos, que es lo mejor que te puede pasar? Eso es la forma de tener un barrio más seguro. Eso es un poco como el caminar, el construir.
Seguimos por aquí y os quiero hacer que penséis; mirar, la legalización de terrenos, 1978, a raíz de que una familia compró una casa y se dio cuenta de que ese contrato no era un contrato legal. Esa escritura. Era una escritura tuya y mía, pero nada más. Y fue cuando se descubrió que éramos dueños de la pared, pero no del suelo. O sea, con la pared te ibas a donde quieras. Pues aquí mirad cuánto tiempo nos costó [recorre la distancia en la cronología] hasta llegar aquí: 2000, o sea, que se dice pronto. Se logró tener un negociado solo de Natzaret en el Ayuntamiento; ir casa por casa, hacer… Tenemos la comisión, que habían dos compañeros que ya no están con nosotras, es decir, que se pateaban las casas, se asesoraba… Bueno, fue… Paco Solás, abogado, que nos dejó hace poco, y Concepció Planas. Más gente, pero estos dos son como claves en este proceso.
Para poder regularizar las casas, porque éramos, como os he dicho, “suelo marítimo-terrestre”, con lo cual se pagaba un canon a Hacienda. El canon sí que era el justificante como que ese territorio era tuyo, tú habías estado ahí. Pero entonces como estaba en Hacienda, tenía que pasar de marítimo-terrestre, o sea, de Hacienda al Ayuntamiento. Y cuando llegamos a trabajar con el Ayuntamiento para hacer este pase, dijo “vale, pero tiene que haber suelo público para que se pueda seguir regularizando”.
Entonces empezamos a buscar solares. De hecho por aquí está la foto… ¿Dónde estaba? Aquí está. Vale, la lucha por el Centro Cívico. Ahí está lo que hoy es el CEAM y lo que hoy son Servicios Sociales. Entonces conseguimos descubrir quién era el dueño de esos solares, que curiosamente uno de ellos era del propio ayuntamiento [risas], otro era de un vecino, ¿vale? y construir el Centro Cívico. De hecho, el equipo, el primer equipo de Servicios Sociales estuvo en el local de la asociación porque no había todavía edificio. Y dijimos “no pasa nada, pongan el equipo que nosotros ponemos el espacio”. Ponemos el espacio porque nosotros nos veíamos por la tarde, ellos por las mañanas.
Entonces, cuando se hizo el Centro Social, que eso es Centro Social, nosotros reivindicábamos un Centro Cívico y Social, además con la figura del usuario, de la usuaria, lo que ahora están poniendo y que a nosotros nos dijeron que no se podía hacer. Lo que hoy es, por ejemplo, puede ser un hotel de asociaciones o realmente un centro cívico donde ahí confluyen las diferentes realidades del territorio. Eso sigue pendiente. Estamos en ello.
Por esta época se consigue regularizar Natzaret en la parte A. Natzaret se divide en dos, a nivel de legalización de terrenos; parte A. Y cuando ya se hizo el centro social y el CEAM, se pasó a regularizar la zona B. Prácticamente ya Natzaret está toda regularizada, excepto algunos casos que los propios dueños del terreno no quisieron. No quisieron porque no entendían y decían “yo tengo aquí mi escritura, así que yo no tengo por qué…”. De hecho ahora están teniendo problemas, porque claro, vivir pueden vivir, pero lo que no pueden es sus herederos hacer una compraventa. Para eso tendrían que comprar el suelo a precio de mercado. Porque claro, obvio que todo esto lo hicimos para que también… la compra se negoció, a 300 pesetas, me acuerdo. O sea, aquello, claro, eso hoy ya… [risas] ¿300 pesetas cuánto serían? ¡2 €! [risas]. Bueno, pues fue una lucha.
En esta época coincide también que empezamos a perder la playa. Aquí los camiones echando tierra. El lema era “hay que sacrificar el sur para ganar el norte”. Y ahora el norte lo quieren sacrificar, no sé, para salvar la economía de los grandes, porque es… si no, el puerto… Que no estamos en contra del puerto; sí de las ampliaciones sin sentido. El puerto está, pero además dicho por las propias trabajadoras y trabajadores, infrautilizado. O sea, los propios camioneros tardan horas en poder descargar. Eso es porque no hay una gestión adecuada, y tú entras dentro del puerto, te puedes meter, y ves espacios enormes vacíos. Y luego el contenido de los contenedores, pues muchos son aire. Es decir, el progreso sí, pero un progreso sostenible que vaya acorde con las necesidades y la economía un poco real, no hacia allá…
Bueno, pues bien, todo esto íbamos en los años reflejándolo en nuestros calendarios. Que hoy todo se hace digital, pero que aquí esto se hacía con nuestros amigos Damián, Miguel, con una cajita, un tubo fluorescente, un cristal y papel de cebolla cuadriculado. Así se iban haciendo, y con una máquina de escribir de éstas que tenían… las más modernas. Una era Olivetti y luego ya teníamos una que tenían cabezales redondos y cambiabas el tipo de letra [risas]. Eso ya era…
Hasta aquí hemos ido combinando, como veis, estos carteles que creo que dicen mucho, un poco de la trayectoria: las asambleas, las Semanas de Barrio, las Semanas de Convivencia… y lo que sería las publicaciones. La cultura, como os he dicho antes, y el preservar la memoria y la participación pues hizo que empezáramos a generar… teníamos un periódico [Col·lecció periòdic «Natzaret»] que luego en el 2000 se dejó de hacer, ya se pasa pues a cosa digital… Y bueno, que es una joya. Aquí el periódico lo editaba la asociación, pero no era de la asociación, o sea, no era que solo los… para eso estaban ya los boletines. Esto era un periódico donde escribía toda aquella vecina o vecino o colectivo que quería aportar algo, ¿vale? De hecho habían diferentes secciones… Y ahí también hay documentos y escritos…
Aquí también tenemos una última encuesta que hicimos de cómo queremos el paseo, la calle peatonal. Se hizo una encuesta al vecindario, porque la primera calle peatonal de Valencia fue ésta, pero eso está obsoleto y eso hay que eliminarlo porque los setos lo único que hacen es porquería y no tener visibilidad. Pero bueno, ahí estamos.
Bueno, seguimos en el tiempo. Aquí Natzaret tenía un refugio en la plaza, hoy “Santísimo Cristo”. Era un refugio que se quitó, no se pudo… pero además era, vamos, nos decían: si ahí cae una bomba, si hubiera caído una bomba se iba a tomar por saco. Que antes le llamábamos la maceta. Antes de que se derribara el refugio, para sanear un poco, se pusieron plantas arriba y se hizo un escenario. Entonces, le llamábamos la maceta. Hay un una foto por el periódico que está la maceta y una bota en un concurso de fotografía que estaba oprimiendo, ¿no?
Y ésta es la calle peatonal cuando se empezó a hacer. Éstos son los 10 años de asociación. El río continúa siendo una asignatura pendiente aún hoy; a pesar de que se haga el parque de desembocadura, tiene que salir al mar el río. Ésa es una reivindicación que los que estáis aquí que sois más jóvenes tendréis que seguir, porque… me gustaría verlo, pero… tal.
Vale, llegamos aquí. Es lo que os comenté al principio: “No al traslado del barrio”, en el 88. Unión Valenciana estaba en el Ayuntamiento y hace una propuesta de que… porque quería… ya se habían cargado la playa, que eran las manifestaciones que hacíamos cien vecinos por el Ayuntamiento, en la plaza del Ayuntamiento, todos los viernes dábamos una vuelta, inspirados en lo de las Madres de Mayo para decir: “eh, esto no”. Ni Greenpeace nos echó una mano, porque Greenpeace estaba naciendo en aquel entonces, o sea, todavía no… Vale. Entonces aquí conseguimos quedarnos, perdimos la playa y la huerta y que se edificara en Moreras, ¿vale? Esto es un poco… porque a nosotros nos trasladaban allí, nos trasladaban allí quiere decir que luego iban a ir encajonando.
Xic del públic.- Pero ¿querían demoler todos los edificios de Natzaret?
Maite.- Claro, claro, claro. Quedarse esto.
Xic del públic.- Eso no lo sabía yo.
Maite.- Sí. Además me acuerdo que era yo presidenta entonces y tuvimos un cara a cara en el Palau [risas] el señor Lizondo y la menda. Sí, sí, sí. Quería que… Pero vamos, lógicamente ahí sí que la gente dijo: “¿estás loco?, ¿estás loco o qué?”.
Vale, bien. Entonces estamos aquí. En este momento, 1990, en el barrio, además de todas las cosas a nivel de infraestructura, del tema de las escuelas… pues nos llega todo el tema –como a toda España–, el tema de las drogas. Además del alcohol, que también es una droga. Entonces, lógicamente, aquí fue un mazazo muy fuerte, porque aquí si no… aquí no había como en la Malvarrosa, que era el menudeo, ¿no?, que podías decir… No, aquí estaba el narco bien y se aprovecharon de algunas redes que habían y se refugiaron ahí. Entonces, muy mal planteado por la ciudadanía que acusaban que eso eran los gitanos, y eso no es verdad. Gitanos estaban, pero los payos también. Esto no era una cuestión de raza, ¿vale? De quién entraba aquí.
Xic del públic.- Los gitanos estaban en el último eslabón.
Maite.- Exacto. Pero el Estado: “divide y vencerás”; entonces en vez de ir contra la droga, tú te vas contra éste que me está… A donde está decimos está al otro lado de la valla, en el puerto. Ése es el que nos trae… ¿vale?, que nos traen esos contenedores. De hecho, todas las redadas y cosas ahí.
Bueno nosotros, llegado a este punto, éramos gente joven un poco así movilizada y entonces dijimos: “vale, pues con nosotros no vais a jugar”, y nos creamos un propio programa de infancia y juventud, y peleamos para hacer un centro de juventud, que en Valencia solo estaba en el Carmen. Uno, que por donde está el Punt[1], bueno, donde estaba antes, en el Carmen –– y creamos un centro de información juvenil. El Ayuntamiento conseguimos que pusiera el local y nosotros montábamos nuestro programa de prevención. O sea, eso nació para dar una alternativa. Se trataba de que nos engancháramos a la vida. Y no nació contra nada, sino para buscar alternativas de ocio… de tiempo libre… centros de recursos, centros informativos, debates y tertulias. De hecho ese centro lo gestionó la Asociación Vecinal durante 24 años. Y ya conseguimos… era municipal, pero nosotros éramos… por nuestra banda nos buscábamos la vida. Y conseguimos ya que… en lo que ahora está en Mar Azul que hay un centro. Y la persona que estaba trabajando con nosotros logramos que se quedara ahí, que es en este momento Alicia. Es decir, fue un periodo muy bonito también, duro, pero bien. O sea, es que por ahí ha pasado todo el mundo, incluso por ahí han pasado gente que antes habían pasado por las escoleta, que se hacían mayores y pasaban por el centro juvenil…
Y aquí al tener el centro juvenil y por esta época es cuando se empieza a plantear también la cantidad de gente joven que la escuela no les respondía. Y bueno, los que dicen “fracaso escolar”, el mal llamado fracaso escolar, no fracasa… lo que fracasa es el sistema que no reconoce un poco la diversidad. Y estos chavales a través de oficios resulta que se han remontado y que son excelentes profesionales o que incluso han abandonado ESO, pero se han ido a trabajar o de ahí han pasado a hacer un módulo o incluso hacer una carrera. Que tan importante es una cosa como la otra.
Y estábamos ya desde el origen antes de la asociación, ahí está el cartel, es decir, defendiendo, queríamos un instituto para el barrio. Porque estaban las escuelas, pero público aquí no tienes para hacer la ESO, tienes que irte fuera del barrio. Y de Formación Profesional. Esto por aquí empezamos a plantearlo más fuerte.
Aquí, como veis, en esta época fue cuando se derriban las casitas de papel, que era el foco donde… uno de los focos más gordos donde estaba el tema de la droga por también un mal planteamiento de la administración. Es decir, se estaba reivindicando el tema de vivienda, porque esas casas hicieron como respuesta a la riada, y qué pasa, que estaban ya hechas polvo. Entonces, ¿algunos conocéis las 613?, ¿la Coma? Entonces se hizo un mal planteamiento porque tú lo que no puedes hacer es toda la gente con una dificultad juntarlas, porque lo que haces es una bomba. Lo que hay que hacer es un poco ir, bueno, integrando un poquito por aquí por allá, ¿no? Entonces se consiguió, se hicieron las casas, la gente se le dio la llave para irse a vivir y el compromiso de la administración es que derribaba la casa. Cosa rara: la administración no cumplió [risas]. Entonces, ¿qué pasó? Pues esas casas se revenden. ¿Qué pasa? Si la que se revende viene gente que no es del territorio ya generas dos conflictos: Porque los que estábamos pues más o menos ya o te conocías, sabías, que había muy buena integración, no… lo mismo daba. Pero si uno viene de fuera el territorio no le dice nada y entonces ahí se genera un conflicto muy grande. Entonces se tuvo que pelear para que se derribaran esas casitas y que la gente que no tenía ninguna vinculación con el narcotráfico se respetara y se integrara en las viviendas y sí que se trabajó por ello. De hecho por aquí atrás hay gente que vivían allí, o sea que bien. Y las otras pues… un poco.
Y aquí donde estamos está el polideportivo, el centro de salud, estaba el otro foco de chabolas que era la Macarena, que también se logró derribar. Pero ahí había muy poquita gente ahí más bien estaba, eso, gente que estaba de paso, que se salía y tal. Ahí había una escuela que la llevaban las Hermanas del Sagrado Corazón, Dolores me parece, si no recuerdo mal que se llamaba, que daba clases a la población gitana. Ahí, en ésas… Y nuestra vecina Lola, que también faltó.
Xic del públic.- Yo no conocía de la Macarena, no sabía que se llamaba así.
Maite.- Sí, exacto la zona de la Macarena. Exacto. Estamos aquí, en esta zona. Mírala, mira aquí. El puerto. ¿Lo ves?…
Bueno, aquí ésta es una foto que veis el parque. Aquí antiguamente es donde daba la vuelta el tranvía para ir a la playa, que venía… que iba a la playa. Y aquí es donde se hizo el parque que hay ahora, que está enfrente de Mar Azul. Mar Azul era un balneario. Teníamos dos, el balneario de Benimar, que era de la Iglesia y tenía separado a los hombres y las mujeres para el buen hacer [risas]. Y estaba el balneario de Mar Azul.
Aquí por el año 94… esto es una foto muy chula, que sí que me gustaba deciros, aquí nuestros amigos jóvenes, se montó un grupo, además de vóley, básquet, patinaje, tal, de espeleología. Y un Día del Libro y Medio Ambiente para hacer campaña de la espeleo se hizo el… se pidió permiso a la iglesia para colgarse del campanario, con tan mala suerte que falló el arnés y tuvo que venir los bomberos a bajarlos porque se quedaron colgados [risas].
O sea, bueno, pues éstas son anécdotas, ¿no? Sí, sí, es peligroso. Es peligroso, pero bueno, bien. Un poquito así.
Este es el parque de pobres, que le llamamos, que hoy es el parque de Mar Azul, que el que… si viene el Levante es el que se queda. Esto era la playa y, bueno, se peleó porque mientras que tal que por lo menos hiciera parque. Porque el acuerdo del 86 era que hubiera una franja natural que separara el barrio del puerto y que en la zona del barrio no hubiera ni contenedores ni grúas y tal. Eso se ha respetado a un 25%. Han hecho un edificio, y en el edificio vale, pero a continuación del edificio siguen habiendo grúas, y a veces se las han corrido para acá. Y, es más, tenían que haber hecho un túnel para… Y, claro, ahora se pegan el pegote de que el puerto va a poner dinero al parque de desembocadura, que es donde estaba la fábrica. Pero, ¡ah!, curiosamente tenían que hacer un subterráneo que les costaría X, y además era lo lógico, que no divida no solo las corrientes de aire, sino que proteja para que salga el agua, en Natzaret el agua va toda hacia lo que era la playa. Entonces han hecho la carretera por arriba, además sin ojos para que pueda salir el agua. Claro, lo que se han ahorrado ya pueden decir que ahora nos dan para tal. Quiero decirte… Y hay cuestiones como éstas que es que la ciudadanía no nos enteramos, y nos enteramos y vamos a ir diciendo y siempre nos dicen: “ay, estos locos es que…”. Bien, pues esto, aquí tenemos: el puerto comiéndose todo el territorio. Esto es todo lo que era la playa. ¿Veis? Mar azul, Benimar y todo lo que se ha ido comiendo. Esto es una exposición que hicimos.
Esto es un… donde hoy está [la Fundación] Rafa Nadal, había una peluquería. Después cuando montamos el Centro Juvenil con una escuela taller se hizo el edificio donde está Rafa Nadal. Y mientras tanto nosotros lo gastábamos, antes de ser escuela taller, con un grupo de chavales con un poquitito más de dificultad y montamos una escuela de arreglar de bicicletas. Bueno, fue empezando.
Esta chicada de aquí [Dolo Gil] ahora es la directora del colegio Desamparados.
En el periódico había una sección que era Charlando en la calle, que hacía entrevistas Jaume Cort. Éstas que veis más grande son trabajos que están en Natzaretpèdia sobre la lucha por el centro de salud (1ª, 2ª y 3ª parte), la lucha por la legalización de los terrenos, por Servicios Sociales… Es decir, explicado un poco más detalladamente.
Mirad, por esta época, por aquí, empezamos un Día del Libro y del Medio Ambiente a plantear que queríamos una biblioteca. –Es que se ha despegado del calor, esto va aquí.– Entonces el Día del Libro y el Medio Ambiente hicimos un llamamiento de que cada vecina aportara un libro. Recogimos 2.500 libros y con esos 2.500 libros fuimos al ayuntamiento y dijimos: “aquí pongan ustedes un aula de lectura”. Y entonces se pusieron ahí, se abrió la biblioteca así y pasa el tiempo y en 2007 conseguimos esta biblioteca. Que además tenemos grupos de lectura municipales. Otra vez más vemos cómo el tiempo… cuesta mucho tiempo conseguir.
Luego aquí… antes os he explicado que para legalizar los terrenos había que dotar de suelo público y de infraestructura pública. Estaba Servicios Sociales y el CEAM. El CEAM aquí en 2001-2002 ya estaba edificado, pero no se abría. Y entonces la Coordinadora de barrio, que seguimos trabajando juntos, decidimos hacer una inauguración popular. ¿Y en qué consistió la inauguración popular? Pues aquí nuestra vecina y amiga que, en paz descanse, Filo, se vistió de rojo alcaldesa. Nuestro amigo huertano Jorge Aragonés se disfrazó de Conseller Blasco, que era el que estaba en aquel tiempo. Y nuestro querido presidente de los jubilados, que también ha pasado a mejor vida, pues hacía los honores de recibimiento, junto con la banda de música del barrio, del Centro de Música y Danza. Y un vecino de la Malvarrosa se puso de chófer con su gorra y trajo a la alcaldesa y al conseller al barrio. Entonces el policía de zona decía “yo no tengo que viene la alcaldesa. –Pues sí, sí, sí, que viene, que viene. –¡Eso no lo tengo en la agenda!”. Para la señora alcaldesa, baja la alcaldesa y baja el conseller de tal manera y tal confianza, que todo el mundo… O sea, tardaron en darse cuenta que no era la alcaldesa ni el conseller. Nunca más vino nadie a inaugurar el CEAM, a la semana siguiente se abrió.
También es un poco, como os contaba antes, que a las reivindicaciones hay que darles también toques de humor porque es que si no nos morimos en el intento. Una cosa graciosa, un poco asquerosa pero graciosa, fue cuando quisimos decirle a la señora alcaldesa que se limpiara el río, que no lo podíamos soportar. De hecho los pececitos de Jimeno, que es un artista que queremos hacer una exposición suya de cómics, dice: “¿se acuerda cuando nadábamos por aquí por el río?”, y dice: “sí, pero cuando mi padre me dijo que acabaría en aceite, no imaginaba que era esto”. Es decir, el río estaba lleno de aceite putrefacto. Entonces cogimos un día, quedamos todos unos cuantos a tomar horchata, que la horchata se ponen en cubitos [de un litro]. Cogimos los cubitos y unos cuantos vecinos muy valientes y, con pinzas en la nariz, cogieron del río la supuesta agua, la tapamos y nos fuimos al Ayuntamiento por registro de entrada a dejarles… En el periódico de Nazaret lo podéis ver. La gente: “mira qué mal educados, lo mal que huele”. Pues imagínate, si a ti te huele hoy, los que estamos ahí que nos huele todos los días, ¿no? Pues bueno, mezclar estas situaciones para poder… en definitiva, era poder subsistir.
Aquí en 2004 tuvimos inundaciones y todavía no estaba hecha la carretera del puerto, pero encajonaba ahí.
Aquí, fijaros, hay un sentimiento muy arraigado, espero que no se pierda, a pesar del progreso de la identidad de ser de Natzaret. ¿Vale?, de ser de Natzaret. Tú piensa lo que consideres, que tal, pero lo que nos une es que somos de Natzaret, y ahí es lo que nos tenemos que cuidar, ¿de acuerdo? De hecho, aún hoy la gente… mi nieto dice: “adiós iaia! –A on vas? –Me’n vaig a València. –Dic: ah, que a on vius? –En Natzaret” [risas]. Y la gente dice: “me voy a Valencia”.
Bueno, en el centro juvenil hicimos un año un callejero e hicimos una maqueta, que está en el polideportivo porque se ha roto, tenemos que ir a tal. Y mirad cómo nos traicionó nuestro subconsciente que pusimos: Europa, España, Nazaret; Valencia ausente [risas]. Cuando lo vimos dijimos: “¡anda!”, pero claro, ya no lo íbamos a tirar para atrás. Dijimos, pues mira, eso es un fruto de lo que tal, ¿no? Vamos, un poquito un poquito así. Y aquí marcamos lo que era el territorio, muchas cosas no estaban: ni estaba el centro de salud, ni estaba Mar Azul, ¿vale? Y también marcamos las entidades en las calles que estaban y los comercios que habían, que ahora no están ni la mitad de los comercios que hay acá.
Aquí podéis ver el último número del Natzaret. Éste ya estaba así en imprenta. Y aquí lo que es Mar Azul, que se hizo con una escuela taller, se reivindicó… ¡Bueno! Y aquí iba un auditorio también, donde está la explanada era el auditorio, con estos planos, para 500 personas, con lo cual estaba bien, pero… bueno, cambiaron de concejal, del mismo partido, era del PP también, pero… era un hombre muy trabajador, Paco Juan se llamaba, y, bueno, se trabajaba bien, o sea, creía que se podía hacer. De hecho después de acabar Mar Azul, que costó muchísimo porque nos exigían que se rehabilitara de la misma forma que tenía el original, lo tiraron abajo, la señora alcaldesa, y lo volvieron a rehacer con fondos Zapatero. Y lógicamente no tiene nada que ver con el que era anterior.
Xic del públic.- En Mar Azul ahora, aparte de durante el año yoga creo y tal, ¿qué más cosa hacen?
Maite.- El yoga, que lo hacemos nosotros y queremos hacerlo en el parque porque por ahí tal… ahí está el Centro de Juventud…
Xic.- ¿Lo hacen ahí? Porque no veo mucho movimiento.
Maite.- Sí, el Centro de Juventud tiene movimiento, está la escuela… la UP [Universitat Popular de València], que no tiene casi movimiento, por decirte que casi… Es un edificio que está infrautilizado, pero muy mal. Y el bajo lo gastamos las entidades, pero la única entidad que lo gasta somos nosotros. Claro, sí que haces cosas, pero claro, si no está acondicionado… Porque por ejemplo hemos intentado hacer conciertos con el Centro de Música y Danza, que necesita un espacio: no se puede. Retumba. Recuerdo que hicimos un año para el 8 de marzo un monólogo con Pamela [Palenciano] y bueno, menos mal que el que cogimos para que nos pusiera la megafonía ya le habíamos avisado y puso 400 altavoces para ver cómo… para poder oír el monólogo. Imposible. Ahí el planteamiento que se está barajando es: el edificio de servicios sociales está caduco, mirar desde cuándo. Hay que rehabilitarlo. Entonces, lo que estábamos planteando a la administración, que parece ser que ahora nos decían que sí, era: rehabilitar Mar Azul, que también hay que rehabilitarlo, hay que ponerlo bien, poner ahí Servicios Sociales, con el Centro de Juventud y tal. Y el Centro Cívico que está el hogar del jubilado y que sea centro cívico, que las entidades y tal… que sea como un hotel de asociaciones, que hay un salón de actos… O sea, tendría un sentido.
Es decir, porque cuando tú tienes una necesidad vas, no está tan lejos ir a Mar Azul. Sin embargo, para las cosas culturales a la gente le cuesta más. Si lo tienes más céntrico pues se puede usar más. Han dicho que sí, se iba a hacer, igual que teníamos concedido un SASEM, que es un centro de atención para prevención en enfermedad mental; estaba hasta el dinero de la Conselleria y el edificio que era Mar Azul de momento. Los señores concejales de Vox dijeron que ahí no iba nada y ahí estamos con el dinero en la mesa, que me imagino que se habrá devuelto, porque era de la Conselleria para hacer una cosa concreta.
Entonces en el edificio del centro social, centro cívico, ahí cabría, tendría sentido. Son cuatro plantas, rehabilitadas bien tendríamos servicio todos, y de paso Mar Azul se rentabilizaba.
Xic.- Es que no sé, podría ser de la Universitat Popular, que se hicieran cursos…
Maite.- Aquí la Universitat Popular la gente no responde. Había más cosas y… Bueno, había arte y había bastante gente. Había de la Universitat Popular… mantenimiento. No sé si era pilates, pero bueno, mantenimiento. Y cuando la Concejalía pasó a Vox lo quitó. Ahora en este momento solo hay dolçaina y solo el que viene es uno del Cabanyal, que no lo hacen en el Cabanyal porque molesta. O sea, que esa es la triste realidad. Pero bueno, como veis os invito a que colaboréis, faena tenemos si queremos. Desde distintos lados podemos cada uno aportar a aquello, porque una de las cosas importantes creo de una asociación vecinal o por lo menos de la nuestra, es decir, que cada una pueda aportar y desarrollar aquello que más va con él, porque eso es lo que hace que, sumando todo, el barrio sea mejor. No todos solo… Otra cosa es: ¿hace falta esto?, vale, pues vamos a por ello, pero cada uno desde las distintas habilidades que tiene empuja. Y no sé, yo creo que… para mí es un secreto en este sentido de lo que es la permanencia de la asociación. Es decir, que podamos integrar las diferentes realidades, culturas, habilidades de cada persona que llega. Y que estamos.
Bueno, el transporte público, una realidad desde los inicios. Aquí teníamos tranvía, trolebuses. ¿Sabéis lo que es el trolebús? Que me parece que se los llevaron a Cuba. Eran como un tranvía pero que iban con unas ballestas de electricidad. Y luego ya el autobús. Y aquí pues ha habido que pelearlo, cuando no el 3 el 95, que también nos lo querían quitar.
Xic.- ¿El 95 nos lo van a quitar al final o qué?
Maite.- En principio no, pero no porque nos hagan caso, sino porque no tienen dinero [risas]. Es lo que… Pero vamos, de todas maneras seguimos ahí y se hizo la entrega de las firmas de que no. Es decir, que… vamos a ver, perdimos el 3, se nos puso el 95 porque fuera una línea secta. Conseguimos el metro. Pero dicen: ya tenéis el metro. No, es que el metro tiene su papel, pero el 95 tiene otro papel, totalmente diferente, vamos, por favor pensemos, ¿no? Y bueno, estamos en eso. Creemos que se quedará. Bueno, la alternativa que nos ponían, que nos ponen –ésa sigue estando todavía, ¿verdad, Rubén?– es que hay uno que conecta Benicalap y que viene hasta acá.
Xic.- Sí, el 99, pero…
Maite.- ¡Pero ya me dirás tú! O sea, ese será para hacer un tour turístico por València, porque para ir a trabajar o ir a tal, eso no vale. El 95 tú te metes y realmente… y es más, el problema que estamos nosotros un poco reclamando a la administración es: señoras, señores, el 95 cuando hayan cruceros pongan un refuerzo. Lo que no puede ser es que resulta que cuando llega el 95, cuando llega a la calle Mayor tú ya no puedes subir, porque están todos los cruceristas.
Un día un vecino de la asociación, no digo quién, se paró en la calle mayor, se puso delante del autobús; dice: “ábrame la puerta. –Está lleno. –Pues no me muevo de aquí hasta que no abra la puerta”. Le abrió por delante y dijo “es que esto está, yo no sé qué tal”, pero claro, no es plan, ¿no?
El metro hubo que empujarlo y al final llegó en 2023. Hicimos una performance que se llama, con la escuela de Bellas Artes y Pablo Sedeño, un año que hicimos una inauguración. Aquella vez… es que nos gusta mucho inaugurar. Tú estabas, ¿no?
Anaïs.- Sí, sí. [risas] Íbamos con un…
Maite.- Cuéntanos, cuéntanos de…
Anaïs.- Es que claro, yo no lo recuerdo como… no lo tengo como super nítido, pero me acuerdo que hicimos una inauguración en la… donde se supone que llegaba, ¿no?, el metro.
Maite.- Dónde está, donde llega ahora. Sí.
Anaïs.- Y entonces se había hecho un tram… como de cartón.
Maite.- Un tranvía.
Anaïs.- Y entonces llegaba el tram y entonces había también alcaldesa, técnicos…
Maite.- La fallera.
Anaïs.- Íbamos luego con la banda de música, que nos fuimos al parque e hicimos una fiesta en el parque.
Maite.- Exacto. Vale. O sea, que pues un poco así se combinó, ¿no? Y muy bien. Y bueno, llegó el metro, que la verdad eso nos ha puesto en el mapa.
Bueno, aquí como os he dicho antes, el tema de la Formación Profesional, el tema de la integración de nuevas vecinas y vecinos… Ya desde 2005 empezamos a trabajar el tema de la acogida a la gente, a la nueva vecindad, a los nuevos vecinos que venían de otros lados. Y bueno, montamos lo típico: teníamos pisos de acogida para gente hasta que se pudieran regularizar, que eran 3 años, montamos escuelas de formación para aprender oficios y fuimos funcionando. Rehabilitamos la escuela de la Punta, que está… aquí la podéis ver, luego podéis pasar.
Pues dejamos de hacer el Día de África, yo creo que por el 2015 o 16. No. Más más. No, no. Yo creo que por el 20, creo. Sí, sí, por el 20, porque ya habían muchas entidades que ya se hacía el Día de África en València; antes no se hacía.
Entonces, de alguna manera, decir, una cuestión de la asociación, por ejemplo, el Centro de Música y Danza, lo queríamos desde la asociación, ¿vale?, pero lo que necesitaba es tener un recurso público, una entidad pública. El Centro de Juventud lo montamos desde la asociación, pero tiene que tener su identidad pública, ¿vale? Y el Día de África era una manera también de poner visibilidad a la población inmigrante y subsahariana que había mucha en el territorio. Y entonces luego ya, por suerte, la población se han ido asociando, han ido haciendo sus propias entidades, sus propias asociaciones y entonces pues ya hemos participado con ellos, ¿no?, más bien. O sea, que es lo que toca. Son ellos los protagonistas, ¿no? No somos nosotros. No obstante, nosotros seguimos yendo todos los últimos martes de mes al CIE. El CIE es el Centro de Internamiento de Migrantes, que eso es peor que una cárcel porque no tienes ningún derecho. Y además te encierran solo por el mero hecho de no tener papeles, cuando eso es una falta administrativa, pero no un delito.
Entonces seguimos estando ahí, seguimos empeñados en trabajar… Un lema de nuestra asociación es: “todo lo que puedas hacer con otra no lo hagas solo”, porque la diversidad es lo que nos va a dar más posibilidades. Tú tienes que ser tú y tienes que defender tu propia singularidad, pero juntarte con la otra para que se sume, sumemos la peculiaridad de la otra persona, de la otra entidad.
Xic.- ¿Esto fue una expo o…?
Maite.- No, no. Eso fue el segundo… Eso fue el segundo, los encuentros interculturales. Y esto… esto nuestro amigo Javier, que ahora está viviendo y trabajando en México, diseñó este cartel. Es que era el Foro Ciudadano de Natzaret, juntaba distintas entidades de Natzaret y de València para debatir. Este año en concreto era interculturalidad y territorio. Y ese cartel ya nos lo quedamos como símbolo porque es muy bonito. Son portales de acá.
Aquí es una, bueno, parando un desahucio en el barrio. Esta fotaza de aquí, eso es el de arriba de la fábrica. 2013. Lo que nos posibilitará tener el parque de desembocadura. El tema de la vivienda no puede ser más que tenerlo bien presente, igual que el soterramiento de las vías del tren. Es decir, pero no como lo quieren hacer, que solo es hasta Moreras: queremos que llegue pasando La Punta, por favor. Pero ahí estamos, que se entierren.
Aquí se celebraba una memoria de la riada. Éste es el libro de historia Natzaret entre la mar i l’horta, que ahora saldrá la segunda parte. Esta foto de aquí es el Consell d’Alumnes, es decir, nosotros trabajamos en red: en este momento continúa estando el Consell d’Alumnes, el Consell de Salud y la Coordinadora de Plataforma Pobreza Zero, donde trabajamos el tema más social y humanístico.
El NatzArte es una experiencia que está ahí, no ha seguido, pero no está cerrada. En Natzaret hay muchos artistas, de hecho en el Centro de Juventud todos… bueno, y ahora aquí, promovíamos mucho gente artista del barrio para hacer exposición. Hay bastante gente que pinta, hay bastante gente que escribe. Había una abuelete que ya falleció. Hicimos un taller que era como lo que sería la cestería, pero con hilos de los teléfonos. Los teléfonos, la telefonía –no la móvil– tiene unos cables que son de colores rojo, azul y tal. Bueno, pues hasta pendientes, yo tengo hasta pendientes, y hasta la Giralda de Sevilla… O sea, un montón de… trabajaba fenomenal él; hacía los talleres en el Centro Juvenil. Porque teníamos un apartado que era de intergeneracional, entonces la gente mayor venía a explicar cosas, o sea, trabajar cosas con los chavales más pequeños.
El Confluïm fue un proyecto que hicimos –lo podéis también encontrar en Natzaretpèdia– para sondear qué opinaba la gente de Natzaret de la gente del barrio de Moreras, y qué opinaba la gente de Moreras de Natzaret. Curiosamente, la gente de Moreras decía: “yo estoy en Natzaret”. Curiosamente. O sea, eso que se… “haberlos hay de todo”, pero es que podéis ver… encontráis… “no, si es que somos un territorio”. Es más, no somos un territorio; aquí el Ayuntamiento tiene que dar respuesta a… aquí compartimos escuelas y servicios con Moreras, con la Punta y Natzaret. Y somos tres distritos. ¡Venga, por favor! O sea, sería lógico que se hiciera un reajuste.
Anaïs.- Porque está Natzaret, Moreras, o sea… Quatre Carreres es de la Punta…
Maite.- Sí, Moreras pertenece a Quatre Carreres, a la Punta y a Natzaret [risas]. Y la Punta pertenece a Poblados del Sur.
Xic.- [Ininteligible] Camins al Grau también puede ser.
Maite.- No, no, Moreras está aquí.
Xic.- Sí, pero pertenece a Quatre Carreres ahora.
Maite.- No, un trozo a Quatre Carreres, otro trozo a Poblados del Sur y otra parte a Natzaret. Pero todos los servicios, todos los servicios, o sea, médicos, tal, los tienen aquí. O sea, son los de la zona. No se va a poner un ambulatorio en Moreras.
Anaïs.- ¿Y la Punta dónde tiene los servicios?
Maite.- Aquí también. De hecho, en la Punta lo único que hay: el equipo de médicos de aquí, dos días a la semana van a la Punta, para una cosa de emergencia. Pero la gente… O sea, que puedes ir ahí. Quiero decirte, la realidad quiere decir que habrá que ajustar. Entonces, en lo que estamos: hace falta más médicos, porque somos más población, porque no sólo es Natzaret, hará falta más profesores para las escuelas, y ampliar los servicios que existen en función de la gente que en este momento está en el territorio. Porque es más que la que está, porque está diseminada por ahí.
El año pasado desde la Plataforma Pobreza Zero y siempre desde el espíritu de “a ver cómo conseguimos que la población pudiera participar más… pudiera ver las cosas que se hacen, los servicios que se tienen…”, se empezó, dijimos: “bueno, ¿por qué no hacemos un calendario, aunque sea de la primavera comunitaria, solo desde mayo hasta junio, de todas las actividades que hace cada entidad?”. Bueno, y las semanas deportivas que participan todos los colegios. Y bueno, empezamos por ahí.
Aquí ya damos el salto, también generamos… uno de los talleres era de agricultura, que empezamos en 2011 para dar respuesta a la población subsahariana que teníamos en los pisos. Era una forma de que ellos trabajando pudieran tener una mínima remuneración y con esa remuneración se pudieran pagar el alquiler, la luz, el agua… que teníamos los pisos, pero se lo pagaban ellos. La asociación lo que hacía es amparar y hacer el contrato del piso. Y bueno, luego los talleres ya se terminaron, se hizo la rehabilitación, estamos esperando Formación Profesional en el solar, que es donde están ahora los de rugbi. Que mientras está aprovechando que viene aquello, pues bueno, por lo menos oye, ellos están… han limpiado el solar, están ahí, es un entretenimiento. Bueno, entonces Xarxa [Alimenta], el proyecto del campo, se generó una asociación que es donde teníamos las cajas, se vendía la verdura y ya se ha independizado también, ya tiene su NIF, tiene su historia y ya tiene su proyecto independiente. Colaboramos, pero es independiente.
Y para acabar, igual que para empezar, el tema de la paz, el tema de los derechos humanos es un hilo conductor que no podemos olvidar. Y aquí detrás tenéis el futuro. Ayer mismo lo presentó la señora alcaldesa, del carril bici peatonal, que lo propusimos en los primeros presupuestos participativos y nos los tumbaron. Y aquí detrás tenéis el parque de desembocadura.
Y bueno, a partir de ahí pues podéis visitarlo libremente y todo lo que tenéis aquí lo podéis consultar en el Natzaretpèdia. Y muchas gracias por… Eso lo puedes y esto también lo puedes coger, aquella tarjeta.
Xic.- ¿Es de la Fórmula 1?
Maite.- Sí, es que también ahí también tuvimos… Tenemos.
[1] El Punt. L’espai de lliure aprenentatge estava al carrer Garcilaso de València, en el baix del número 11. En juliol de 2026 té la seu al carrer Josep Esteve 46, baix, 46019, València.

Fitxa de la publicació
| Títol |
|
| Enllaç al vídeo | https://youtu.be/S0LiqC6J5-8 |
| Durada | 70 minuts |
| Temàtiques | activitats culturals |
| Publicació en Natzaretpèdia | Dijous 30 juliol de 2026 |



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